FSC-CCOO Navarra | 22 abril 2024.

FSC CCOO Navarra

CCOO reclama al Ayuntamiento de Pamplona que reconsidere su decisión de externalizar el EMAD

  • Este servicio da trabajo a cerca de 200 mujeres que han llegado a cuidar a más de 1.000 personas.
  • CCOO pide que se abran cauces de diálogo entre el ayuntamiento y las representantes de las trabajadoras para evitar el impacto negativo que la externalización tendría sobre el colectivo de las personas dependientes que usan el servicio, así como sobre la plantilla.

26/05/2021.
De izq a der, Carmen Úriz, Cecilio Aperte y Sonia Ochoa

De izq a der, Carmen Úriz, Cecilio Aperte y Sonia Ochoa

A través del servicio de atención domiciliaria que se viene realizando desde el Ayuntamiento de Pamplona se da soporte a aquellas personas que padecen diferentes grados de dependencia.

Este servicio es reflejo de la solidaridad de la sociedad con aquellas personas a las que se les presta cobertura. Por ello, CCOO considera que debería ser voluntad de todas las partes implicadas establecer un servicio de calidad que combine una gestión eficaz con un diálogo fluido y la participación de las trabajadoras, que son las que día a día están al pie del cañón.

CCOO opinamos que el carácter público del servicio garantiza la búsqueda de la eficacia basada en el interés de los usuarios y no en criterios basados en la búsqueda de beneficios económicos. Por ello defendemos que es el modelo a aplicar.

Es la falta de diálogo y la vía unilateral elegida por los representantes del ayuntamiento lo que hace peligrar la calidad en la atención a las personas dependientes y arroja sombras sobre el futuro de este servicio esencial y el de sus trabajadoras.

Crear incertidumbre en torno a la estabilidad en el empleo y las condiciones laborales de la plantilla va totalmente en sentido contrario de lo que defendemos desde este sindicato.

Y ese es precisamente el camino elegido por aquellos que representan en el ayuntamiento cuando perseveran en la decisión unilateral de externalizar este servicio esencial a una empresa pública, y que CCOO teme sea un paso previo a la privatización.

Esa falta de diálogo y participación se muestra en hechos como la negativa a que las trabajadoras tengan representación en el Consejo de Administración y al dar por terminadas las reuniones en las que el ayuntamiento no ha hecho sino imponer su criterio unilateral de externalizar la atención domiciliaria, sin concretar siquiera las condiciones laborales y la afectación al empleo que esta decisión pudiera tener en las cuidadoras en un futuro próximo.

CCOO considera un error la actitud de quienes representan al ayuntamiento, que afecta al clima laboral y que solo el esfuerzo de las cuidadoras evita una afectación más negativa a los que requieren este servicio. Desde CCOO se hace un llamamiento a deponer dicha actitud y mantener un dialogo de verdad con los representantes de la plantilla que concilie la vida laboral y familiar de las trabajadora en unas condiciones laborales dignas con la prestación de un servicio público de calidad a los destinatarios de este servicio, y que despeje de una vez por todas las verdaderas intenciones del ayuntamiento.

Desde CCOO queremos abordar un proceso de renovación de la plantilla. Un 25% de la plantilla tiene más de 60 años y mucho trabajo en sus espaldas. También contemplar la posibilidad de combinar las tareas de cuidados con otros trabajos más livianos.

Se hace necesario dar continuidad a la aplicación del contrato de relevo y plantear otras medidas orientadas a dicho rejuvenecimiento que contemplen la posibilidad de acceder de manera voluntaria a un merecido descanso. Ampliar la cartera de servicios posibilitaría recolocaciones o rotar con otros trabajos de menor exigencia física.

Urge despejar todas aquellas incertidumbres que pesan sobre las trabajadoras. Se requiere como mínimo una información clara y concreta sobre cómo van a afectar los planes del equipo de gobierno a cada trabajadora: Como se va a aplicar la antigüedad, la subida salarial… y así una a una el conjunto de las condiciones laborales. No es de recibo que el ayuntamiento solo ofrezca expectativas y oculte sus intenciones finales creando inseguridad e inestabilidad en la plantilla.

CCOO viene denunciando junto con el resto de representantes en el Comité problemas en la gestión que los gestores se han negado a tratar. El no tener siquiera un programa informático de gestión y organización del servicio es una clara muestra de la falta de interés de aquellos que parecen querer subsanar su mala gestión a base de precarizar las condiciones de las trabajadoras a las que dicen considerar esenciales. Y que además lo son.

CCOO respalda las campañas de movilización y la voluntad de diálogo que se viene mostrando desde la plantilla y que buscan acabar con la cerrazón de los que hoy representan a cierta mayoría del pleno del ayuntamiento, que no hacen sino echar más carga sobre las espaldas de unas trabajadoras que están sufriendo los duros efectos de una pandemia en la que todavía estamos inmersos... ¿Para cuándo una evaluación de los riesgos psicosociales?

Lo que ayer eran aplausos de la ciudadanía, se convierten hoy en un empeoramiento de la situación de aquellas que eran destinatarias de los mismos por parte de una de las instituciones que, entendemos, no está representando con acierto el mensaje de apoyo que se lanzó desde la ciudadanía a los y las trabajadores esenciales.

Desde CCOO hacemos un llamamiento al gobierno de navarra y al conjunto de las fuerzas políticas a modificar la normativa actual en la que se regula la prestación del servicio de atención a domicilio para que se recoja que la gestión del mismo sea pública.

En aras de lograr un servicio de calidad y unas condiciones laborales dignas que reconozcan el esfuerzo de las cuidadoras, CCOO requiere a los representantes del ayuntamiento a reconsiderar la externalización de este servicio.

Este servicio da trabajo a cerca de 200 mujeres que han llegado a cuidar a más de 1.000 personas.

Es imprescindible establecer cauces de diálogo que posibiliten acuerdos con las representantes de las trabajadoras para evitar los impactos negativos de la cadena de decisiones que el ayuntamiento está llevando a cabo en los eslabones más débiles, y que no son otros que los que hacen uso de este servicio y quienes lo prestan.